Soluciones para prevenir la acumulación de nieve y hielo en diversas instalaciones y superficies exteriores.
En climas fríos, aparece muy a menudo la necesidad de proteger contra la nieve, el hielo y la helada varios tipos de instalaciones, principalmente canalones o bajantes, tejados, o superficies exteriores (aceras, rampas de parking, escaleras, etc…).
Gracias a su efectividad y a la sencillez de su instalación y utilización, los cables calefactores se han impuesto como la única solución para estas aplicaciones.
→ Para el deshielo de superficies exteriores se instala una potencia superficial de 250-300W/m2 para asegurar que funcione correctamente el sistema a temperaturas muy por debajo del punto de congelación.
Gracias a los cables calefactores, es posible proteger cualquier vía de acceso (acera, entrada, rampa de parking, muelle de carga, escalera, etc…) contra la formación de hielo y la acumulación de nieve.
La regulación es un elemento primordial para el correcto funcionamiento del sistema y una puesta en marcha inmediata en cuanto aparece el riesgo de helada.
Además de controlar la temperatura, el sistema necesita monitorizar la humedad de la superficie a proteger. Un accionamiento manual y tardío de los cables resultaría en una demora de varias horas en conseguir la desaparición de la nieve.
En las vías para peatones, el cable se coloca en un lecho de arena o en una capa de hormigón.
En las escaleras o terrazas, el cable se puede colocar directamente en el cemento cola fijando el revestimiento del suelo.
En vías de comunicación para vehículos, es recomendable colocar el cable en una capa de hormigón para protegerlo contra el posible deterioro debido a la carga soportada por la vía de comunicación.
En zonas con nevadas frecuentes, uno de los principales problemas ocurre en los canalones y bajantes de los tejados.
Cuando la nieve acumulada comienza a derretirse por acción del sol o debido a pérdidas de calor de las viviendas mal aisladas, el agua resultante puede congelarse nuevamente en los canalones y bajantes. Este fenómeno genera una serie de problemas:
La acumulación de hielo puede deteriorar las tuberías debido a la presión de la helada o al peso del propio hielo.
El agua bloqueada puede formar carámbanos o infiltrarse bajo la cubierta del tejado o detrás de la fachada, causando daños significativos en la estructura al helarse nuevamente
La instalación de cables calefactores en canalones y bajantes proporciona una solución sencilla y efectiva a estos problemas. Para conductos estándar (hasta 150 mm de diámetro), se recomienda instalar cables con una potencia de 30 a 40 W/m, incrementándose hasta 60 W/m en zonas de mayor altitud. Para cubrir una mayor superficie de forma eficiente, se aconseja utilizar cables de potencia lineal de 15-20 W/m, con configuraciones de 2 a 3 tiras.
Los cables calefactores se fijan mediante grapas y cadenas de plástico diseñadas específicamente para garantizar su correcta colocación y durabilidad. Además, se pueden proteger tejados completos instalando cables calefactores en forma de zig-zag con una potencia aproximada de 200 W/m² o 250-300 W/m² en zonas más frías.
Para un funcionamiento eficiente, es fundamental contar con un sistema de regulación que controle tanto la temperatura como la humedad. La activación manual puede resultar en un deshielo parcial, dejando huecos de hielo que actúan como aislantes térmicos y dificultan la eliminación completa. Por ello, recomendamos sistemas de regulación automáticos que activen los cables calefactores de manera óptima según las condiciones climáticas.