Perfecto tanto para viviendas nuevas como para reformas, este sistema garantiza un ambiente acogedor y una distribución equilibrada del calor, eliminando zonas frías.
Nuestros suelos y paneles radiantes no solo ofrecen un rendimiento superior, sino que también representan una oportunidad para que instaladores y distribuidores amplíen su oferta con productos innovadores y altamente demandados. Conoce las aplicaciones que tienen nuestros suelos y paneles radiantes para el sector residencial.
Es el sistema de calefacción más económico. Proporciona un calor suave y agradable y es energéticamente eficiente. Estéticamente, presenta la ventaja de quedar totalmente disimulado en el suelo. La instalación de suelo radiante eléctrico se adecua tanto a construcciones nuevas como a rehabilitaciones. No necesita ningún tipo de caldera, ni de instalación de tuberías.
El caso más común. La instalación de suelo radiante eléctrico tiene como objetivo calentar la estancia a la temperatura requerida. El sistema de regulación toma como referencia la temperatura del aire y usa la temperatura del suelo como un limitador para impedir que el suelo llegue a una temperatura indeseable. La superficie instalada depende de la potencia total necesaria, pero se suele ajustar la potencia superficial para cubrir toda la superficie libre de la estancia.
También conocido como suelo templado, tiene como objetivo proporcionar un suelo a una temperatura agradable y confortable durante la presencia del usuario. El sistema de regulación toma como referencia la temperatura del suelo, pero no controla la temperatura del aire. Puede necesitar un sistema de calefacción principal (panel radiante, radiador, etc.) para mantener la temperatura del aire al nivel requerido. El sistema de suelo templado se puede instalar solamente en las zonas elegidas (delante de la ducha o bañera por ejemplo).
Suele estar entre 60 y 120 W/m2 según el tipo de vivienda y las pérdidas térmicas calculadas para la calefacción principal. En el caso de un suelo templado, la potencia instalada es superior, del orden de 150 W/m2.
El cable calefactor o la manta calefactora se colocaran directamente en el cemento-cola flexible (suelo cerámico) o en un cemento auto-nivelante. La potencia lineal del cable será limitada (10-15W/m) para mantener un paso de colocación reducido y proporcionar una distribución homogénea del calor. El folio radiante diseñado para estar colocado justo debajo del suelo laminado solo se utiliza con este tipo de instalación. En el caso de zonas húmedas, con suelo laminado, el folio calefactor se sustituye por la manta de aluminio con el mismo tipo de instalación en seco.
Se suele disponer de un espesor reducido para la colocación del sistema de calefacción. Con este tipo de instalación y gracias a los aislantes especiales, se puede colocar el sistema en un espesor reducido sobre el suelo existente, tanto con folio radiante (sobre espesor < 1cm) como con cable calefactor o manta calefactora (sobre espesor < 1.5 cm).
El sistema de calefacción presenta una inercia más importante que el sistema directo. Se recomienda utilizar este tipo de instalación en zonas más frías (funcionamiento más continuo de la calefacción) o cuando se quiere combinar con paneles fotovoltaicos y aprovechar las horas del día para acumular calor.
El cable calefactor puede colocarse con un paso más importante y tener así una potencia lineal más importante (hasta 18 W/m), reduciendo así el coste de adquisición. Sin embargo, la instalación es más complicada y es necesaria una subida escalonada de la temperatura para la primera puesta en marcha.
Debido a su relativa difícil regulación y la desaparición de las tarifas nocturnas de electricidad, es un sistema que actualmente se usa solo en casos particulares específicos.
El suelo necesita una capa suficientemente gruesa (12-15 cm de hormigón) en la cual se acumula el calor durante un periodo de tiempo reducido (normalmente la noche) para cubrir las necesidades en calefacción durante todo el día. Se usa cables calefactores más resistentes con una potencia lineal alta (20-33 W/m) para llegar a una potencia superficial hasta 250W/m2.
Existen múltiples maneras de instalar el suelo radiante eléctrico. Sin embargo, cabe tener en mente que existen dos tipos de productos de instalación muy diferente:
El cable calefactor (o malla calefactora) que tendrá siempre que ir embebido en un material conductor (cemento, hormigón, cemento cola) para una correcta disipación del calor de la cubierta del cable a la construcción.
Folio calefactor o manta de aluminio, que se instalan en seco directamente debajo del suelo laminado sin capa de cemento o cemento-cola. Esta ventaja tiene sin embargo la contrapartida de que no se puede instalar debajo de suelos cerámicos que necesitan ser fijados por cemento.
Paneles radiantes que destacan por su eficiencia, durabilidad y adaptabilidad, convirtiéndose en una opción ideal para proyectos de índole residencial. Conoce a continuación, cuándo y cómo aplicar en tus proyectos nuestros paneles radiantes, elementos que combina la eficiencia de la calefacción radiante con el diseño.
En toda nuestra gama de productos buscamos aliar funcionalidad y estética. Cuando la instalación del suelo radiante (sistema invisible) no es posible, ofrecemos la alternativa del panel radiante que combina la eficiencia de la calefacción radiante con el diseño.
Recomendamos el uso de paneles cuando no se quiere reformar el suelo; cuando se quiere reforzar la calefacción existente en una zona concreta; o como calefacción de apoyo en los baños donde se dispone de un sistema de suelo templado, con la posibilidad de usarlo de toallero.
Para el sistema de calefacción principal, la potencia necesaria está dada por el cálculo de pérdidas térmicas. Aunque sería posible rebajar las pérdidas térmicas con las ventajas que presenta la calefacción radiante, recomendamos una potencia instalada de unos 15-20% por encima del cálculo de pérdidas térmicas para acelerar la dinámica de calentamiento.
→ El consumo energético no se verá afectado, el sistema calentará más rápido y estará menos tiempo en marcha.
→ Si no se dispone de cálculo de pérdidas térmicas, se puede considerar una potencia instalada orientativa de unos 25-30W/m3.
La calefacción radiante es la única viable en espacios abiertos. Nuestra gama de paneles de alta temperatura permite ofrecer una solución para todo tipo de espacios semi-abiertos: balcones, terrazas, etc.
Las pérdidas térmicas en espacios semi-abiertos necesitan una aportación de calor más rápida gracias a un emisor de alta temperatura. La temperatura de superficie (~400ºC) y la gran superficie emisora de nuestros paneles es óptima para conseguir mantener la sensación de confort, sin la sensación desagradable de calor intenso que proporcionan las estufas de infrarrojo estándares o las estufas de gas que funcionan a mucha más temperatura.
Además, su diseño le proporciona una estética elegante y discreta, ideal para la instalación en cualquier ambiente, sin emisión de luz, ni molestos olores a diferencia de los otros tipos de estufas.