Si estás pensando en instalar paneles radiantes, quizás el mejor momento para hacerlo sea
ahora. Cuando llega el frío es cuando nos acordamos, pero desde luego el momento
perfecto es ahora.
Si te estás planteando qué es más cómodo, hoy vamos a comparar el radiador de toda la
vida frente a los paneles radiantes de techo o de pared.
Radiadores y Paneles ¿Cuál de los dos se nota antes?
No todos los equipos se calientan igual ni a la misma velocidad. La clave está en cómo se difunde el calor.
El radiador tradicional funciona por convección: Primero tiene que calentar el agua de su interior, luego el metal del radiador y, finalmente, el aire de la habitación. Ese aire caliente sube al techo y tarda un buen rato en rellenar la habitación hasta que te llega a ti.

El panel radiante funciona por radiación. En cuanto lo enciendes, en seguida se calienta la parte frontal del panel y emite rayos infrarrojos que calientan directamente tu cuerpo y los muebles, sin esperar a calentar todo el aire. Resultado: Notas el alivio casi al instante.
Otro punto clave: el espacio
Los radiadores te obligan a dejar un hueco muerto en la pared. No puedes poner un mueble delante porque tapamos el calor, y estéticamente siempre están ahí, ocupando sitio. En el caso de los paneles radiantes la verdad es que su gran ventaja es la versatilidad. Puedes instalarlos en la pared, pero también en el techo. Esto deja las paredes 100% libres para tus muebles y hace que la calefacción sea, literalmente, invisible.

Mantenimiento y revisiones
Los radiadores necesitan purgarse cada año, pueden tener fugas de agua y dependen siempre de una caldera que implica revisiones obligatorias y costosas. Evidentemente los paneles también tienen implicaciones técnicas, pero es tecnología 100% eléctrica.
Los paneles radiantes no tienen líquidos, bombas o piezas móviles, por lo tanto no necesitan mantenimiento periódico, ni tienen desgate, prolongando así la vida útil del sistema de calefacción.
La cuestión de la estratificación o aprovechamiento del calor

Con los radiadores el calor se suele acumular en las partes altas de la habitación, si tienes techos altos, es muy posible que te esté costando mucho calentar las estancias y seguir notando frío.
Los paneles calientan de manera más eficiente, el calor llega justo donde se necesita. Es especialmente interesante en estancias grandes o con techos altos, donde se puede calentar zonas concretas. De esta forma, la energía no se desperdicia calentando el aire de todo el volumen de la estancia.
¿Dónde conviene instalar cada uno?
Si buscas una solución para una habitación que usas de forma puntual (como un despacho, un dormitorio, un cuarto de baño,… una segunda residencia) o simplemente quieres evitar las molestas obras de tuberías y calderas, los paneles de Ceilhit son la opción ganadora. Se instalan fácilmente, y lo más importante son muy reactivos dan calor en el mismo momento en que lo necesitas


